Banco Interamericano de Desarrollo da razón a López Obrador: El problema de la brecha entre norte y sur del país es la corrupción y la desigualdad

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Por Abraham Gorostieta /
Pedro Canché Noticias

Andrés Manuel López Obrador ha sido persistente a lo largo de 18 años: “El principal problema de México ha sido la corrupción que ha generado desigualdad, pobreza y marginación”, de ahí se deriva que la violencia y la delincuencia organizada tenga tanta penetración en las capas sociales.
A lo largo de los años, muchos políticos emanados del PRI o del PAN respondían que el diagnóstico del tabasqueño era erróneo y así descalificaban su argumento. Pero el sexenio de Enrique Peña Nieto ha sido señalado como uno donde la corrupción en las altas esferas del poder y la política ha sido la regla y no la excepción. Fueron los gobernadores priistas ahora en procesos judiciales y extradiciones los que le dieron la razón a López Obrador.
Pero no solo ellos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), órgano reconocido por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, también le da la razón al político de la Macuspana.
El BID, en su estudio de septiembre pasado explica que en los últimos 20 años, las políticas implementadas en México no han logrado reducir las disparidades sociales, pese a haber sido importantes. Este es uno de los principales desafíos: Políticas para el crecimiento inclusivo y desarrollo de la economía nacional.
El organismo propone acciones de mejora en el diseño de políticas públicas para resolver los desafíos de desarrollo del país. El BID se enfoca en ocho puntos claves “que creemos servirán como guía para desarrollar nuevas políticas públicas para México”, explica Tomás Bermúdez, representante del BID en México.

Políticas inadecuadas durante tres sexenios

Los tratados de libre comercio entre México y distintos países han generado una apertura comercial que atrajo nuevas inversiones en el país, a pesar de esto, estas se concentraron en ciertos polos, “debido a la falta de políticas adecuadas”, explica el estudio del BID.
En el estudio se puede leer: “Este fenómeno provocó que hoy existan dos realidades: la del norte y la del sur. De esta forma, los niveles de productividad son mayores en el norte y centro del país, donde se concentraron las inversiones. Mientras, la informalidad es mayor en el sur y parte del centro, donde no hubo tantas derramas económicas”.
Debido a esas políticas erróneas implementadas en los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, se generaron múltiples desigualdades. Mientras en el sur hay un menor ingreso económico en los hogares y menores oportunidades de desarrollo, en el norte hay menores niveles de pobreza y desigualdad.
La única solución a este desafío es la participación gubernamental y la generación de fuentes de financiamiento, propone el estudio del BID, con lo cual se podrían cerrar estas brechas. Una de las propuestas del organismo es conectar la actividad económica del interior de México hacia el exterior, articulando cadenas globales que permitan generar valor local. Sumado a esto, se destaca la importancia de incentivar la producción de nuevos bienes de mayor valor agregado y fortalecer las capacidades de los profesionales del sur del país.

Reformas para el desarrollo

“En los últimos años, México también ha visto un retroceso en su infraestructura, desempeño logístico, en el funcionamiento del mercado laboral y no ha presentado un crecimiento sustancial en sus niveles de bancarización”, dictamina el estudio del BID.
La solución a esto, propone el estudio, es transformar el mercado laboral, mejorar la infraestructura social, energética y digital para incrementar el nivel de desarrollo del país. Una solución: “el incentivar la contratación de trabajadores formales al ajustar el subsidio al empleo y las cuotas obrero-patronales. Mientras en infraestructura digital, se propone el diseño de una política de inclusión digital universal, que impacte por lo menos al 85% de las micro, pequeñas y medianas empresas a nivel nacional a fin de lograr una reorganización eficiente de los procesos productivos”, señala el estudio en uno de sus apartados.
México destina menos del 1% de su producto interno bruto a la inversión en investigación y desarrollo, por eso el impacto económico del uso de las tecnologías de información y comunicación en las empresas sigue siendo marginal. A este panorama hay que agregar las diferencias sustanciales entre las facilidades que tiene cada ciudad para hacer negocios.
Atender de forma particular a cada entidad federativa o ciudad es lo que propone el Banco Interamericano de Desarrollo, lo que permitirá que el resto del país alcance los niveles de emprendimiento y promoción que tienen las empresas en zonas líderes, como la Ciudad de México y Nuevo León.
Un aspecto fundamental para cerrar la brecha entre el norte y el sur es la importancia de mejorar la prestación de servicios públicos, la participación ciudadana y la transparencia. Es imperativo fortalecer sistemas como el de compras públicas o sistemas basados en tecnologías digitales para monitorear los procesos de ejecución de inversiones públicas, estos serían conducentes a un gasto eficiente, a una reducción de costos innecesarios y en favor del combate a la corrupción, señala el BID.

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