Desapercibido transcurrió el Día Internacional del Policía. Los agentes consideran no hay nada que celebrar.

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Porque pese a la exigencia que se hace a los elementos, no hay reciprocidad en las retribuciones, según agentes preventivos.

Si bien, durante este sexenio han mejorado las percepciones salariales, no hay puntualidad en los pagos.

Tras la instrumentación del Mando Policial Homologado, mejor conocido como “Mando Único”, el estado de fuerza de la Policía Quintana Roo es de cinco mil 74 elementos. Su responsabilidad es el resguardo de al menos un millón 700 mil habitantes.

Quintana Roo cumple con los parámetros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en torno al número mínimo de agentes preventivos, el cual debe ser de 300 por cada 100 mil habitantes. En la entidad cada uno resguarda a 197 personas.

Pero del total de agentes, al menos el 40 por ciento de exceden los 45 años y presentan enfermedades crónico-degenerativas, lo cual impide el desempeño de sus funciones de manera eficaz.

Cada agente de la Policía Quintana Roo, ya sea Acreditable o Procesal; percibe en promedio siete mil pesos por quincena. Aunque la cantidad varía según el grado del agente.

Pero de tal cantidad, lo institucionalizado corresponde a aproximadamente tres mil 500. Lo demás son por compensación; es decir no se contempla en la percepción para el retiro.

Por si no bastará, esos estímulos, al igual que “los viáticos” no son pagados de manera puntual.

Eso lleva a agentes preventivos a caer en la corrupción, e inclusive al servicio de grupos y carteles delictivos.

Durante el año pasado se dio de baja a más de 170 activos, por corrupción o vínculo con la delincuencia.

Pero el equipamiento e insumos también son deficientes. Hay policías que desde hace dos años no recibe uniformes y botas.

Tampoco existen armas modernas y suficientes para los agentes.

Recientemente por errores de la Secretaría Estatal de Seguridad Pública (SESP), la Defensa Nacional (Sedena) retiró a 60 elementos de la Licencia Colectiva 28.

Con tal cifra ahora son 157 que no están incluidos en ella, toda vez que en septiembre pasado se hizo lo mismo con 97, y se impuso multa de 300 mil pesos a la SESP.

Tales agentes no pueden repeler a la delincuencia en situaciones de emergencia o riesgo.

Y es que pese a enfrentar alto estrés, los policías no reciben atención psicológica. En el 2018 uno asesinó a su esposa y dos se suicidaron con sus armas de cargo.

Durante el 2019 tres agentes fueron ejecutados: el 10 de julio al procesal Alí Gamel Schnaid Cámara, en su propio domicilio; el 22 de septiembre al inspector José Antonio Archi Yamá, en Cancún; y el 30 de noviembre al encargado del Mando Único en Tulum Hugo Trejo Pasarán.

Hasta ahora no ha habido deslinde de responsabilidades, pese a la exigencia de las familias.

Por la situación anterior, el trabajo del policía ya no es demandado como antes. La SESP oferta 300 plazas pero no ha habido el interés de la ciudadanía.

La inconformidad contra el secretario estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra crece pero ningún elemento le externa abiertamente por las represalias que se dan.

El Día Internacional del Policía fue uno más. Algunos esperan que en los próximos días haya celebración y el jefe del Ejecutivo Estatal anuncie verdaderos beneficios.

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